Historia de un mecánico gijón¿Por qué elegimos una marca de coche frente a otra? Muchas veces por su precio. Pero, si pudiéramos permitirnos comprar el coche que nos gusta, seguramente algunos se decantaría por un Audi, otros por un Mercedes, BMW, y un largo etc. Lo que está claro, es que un coche no es sólo una mera forma de transportarnos, si no que para muchos representa también comodidad, tecnología, experiencias, y un sinfín de cosas que hace que nos decantemos por una marca u otra.

Sin embargo, ¿qué pasa cuando deja de funcionar, necesita mantenimiento o simplemente toca pasar la ITV? ¿Cómo elegimos nuestro taller? En la elección de un coche está claro que lo hacemos por el valor que nos ofrece cada uno de ellos, pero ¿y  en la elección de un mecánico? ¿Qué valor añadimos los mecánicos? Algunos diréis, elijo a el mecánico más barato, o al más rápido, o al más cercano. No obstante, todas estas características forman parte de un servicio (El cual la mayoría de las veces no es muy agradable, a nadie le gusta que su coche le deje tirado y encima pagar por ello).

Es por ello, para añadir más valor a lo que hago, a mi pasión por la mecánica, que me gustaría enseñaros este regalo que me han hecho para “modernizar” el taller, y de paso, mostraros la historia que hay por detrás de este trabajo. De esta forma, os muestro un poquito más de mi pasado con la mecánica (que como veis, viene de familia y de bien pequeño) y así, la próxima vez que penséis en ¿cuál es el valor que me aporta mi mecánico? podáis tener una imagen más tangible de lo que es el mero servicio de ir al taller a reparar el coche, y sepáis que vuestro auto, no solo va a ser reparado, si no tratado con todo el cariño del mundo, un cariño, que como ahora podéis comprobar, empezó hace muuuchos años.